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Ya desde que se
empezaron a promover y construir eran muchos los murcianos que veíamos esta
avalancha de centros comerciales de manera reticente. Conforme se iba acercando
la hora de terminar las obras, muchos más éramos los que veíamos venir un
atasco circulatorio de proporciones considerables. La inauguración del
“Nueva Condomina” fue el bautismo de fuego, con señalizaciones provisionales,
rotondas sin terminar; un desastre. Sin hablar de los problemas internos del
centro como goteras, ni una sola papelera en el centro, lavabos sin un mísero
rollo de papel higiénico; en fin una previsión magnífica. Cuando se jugó el
partido España-Argentina, volvió a atascarse pero se salió del paso
medianamente bien gracias a una avalancha de policías municipales (que no van a
estar siempre).
Ante la nueva
inauguración, esta vez del centro comercial “Thader” (cuyos viales de acceso
son los mismos que para el otro centro), ya las cosas están tomando
proporciones de caos generalizado. No sólo afecta los viales de la ciudad que
conducen a los dos centros contiguos sino que afecta enormemente a la autovía A-7,
con colas que llegaron hasta Orihuela y en algunos momentos hasta Crevillente.
La situación era similar para la carretera de Madrid.
Este fin de semana
hemos tenido el mismo caos. ¡Y están por inaugurar un montón de cines en el
“Nueva Condomina”! Y ¿qué va a pasar cuando empiecen a jugarse partidos de la
liga de 2ª División en el nuevo estadio, dentro del mismo centro comercial “Nueva Condomina”, precisamente los fines de
semana? Los viales nuevos siguen sin terminarse y las rotondas siguen siendo
provisionales. De todas maneras no se si servirán de gran cosa, pero al tiempo…
Y dentro de un par de meses Navidad….
Siguiendo la moda
neo-liberal que afecta España y la Unión
Europea, nuestros representantes libremente elegidos no
pintan nada. Los que mandan son las grandes empresas, los grandes empresarios y
sus accionistas. Antes, el desarrollo de la ciudad estaba diseñado por los
ayuntamientos que hacían sus previsiones tomando en cuenta las necesidades básicas
de la población para su funcionamiento armoniosos y con planes urbanísticos con
8 o 10 años de previsión. Ahora ya no es así, las empresas, los inversores, los
especuladores son los que deciden que se va a hacer. ¿Hay que hacer un centro
comercial enorme a un lado de la autovía? ¡Hágase! ¿Hay que hacer un segundo
centro comercial al otro lado de la autovía? Faltaría más ¡hágase! Y otros dos
previstos en los alrededores, ¡magnífico! Ahora eso sí: a mi no me hableis de
accesos: ¡que eso es un problema del ayuntamiento! Es decir todos los
beneficios de la construcción de los centros comerciales, de la gestión de los
centros, los beneficios de todo esto es para unos cuantos. Pero eso sí, los
accesos, las carreteras que hay que hacer tienen que financiarlo los impuestos
de los ciudadanos de Murcia; el desastre circulatorio y el incremento de la
contaminación atmosférica y acústica, es para los murcianos; el cierre de cines
en el centro de Murcia es para los murcianos, y así podríamos seguir.
Sr. Cámara (para los
que no son de aquí, este señor es el alcalde de Murcia) a usted ¿quién lo ha
elegido los murcianos o los socios de Metrovacesa, del Sr. Samper, y de muchos
otros que no le han votado? Eso sí para elegir las farolas de Trapería y Platería
nos consultan; claro este es un tema vital. Pero el estrangulamiento de la
ciudad, no va con nosotros. ¿Para qué?, si los ciudadanos sólo pagan impuestos
y votan cada 4 años, no sirven para nada más. Escribe tu comentario (2 Comentario[s]) |